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Reflexiones irreflexivas (noviembre de 2019)

Uno de mis álbumes de fotos en Facebook se llama Reflexiones irreflexivas, estas son algunas de las más recientes. No, no son gran cosa. 

¿Te imaginas editar un libro en el que en lugar de escribir una frase que incluya la palabra 'músicos' tus correctores se vean obligados a decirte que sustituyas esa palabra por la expresión 'solistas o grupos musicales'? Yo no me lo imagino. Yo le he vivido. Lo vivo. El lenguaje construye la realidad, me dicen. Más bien la destruye, corrijo yo.

Lo del lenguaje inclusivo es como una pesadilla que se muerde la cola. Digo, el rabo.


Desde que supe qué es la democracia, no sé si antes o poco después de que la 'regresáramos' a España, no he tenido duda alguna de lo decisivo que es votar cada vez que la sociedad civil es requerida a ello. Votar y conocer qué defienden los partidos, cómo son de fiables o de capaces o de humanos sus líderes. Pero lo que nunca he entendido es qué demonios le tiene que pasar por la cabeza a uno (o a una) para verles, escucharles, a esos líderes, discutir en un espacio televisivo creado únicamente como espacio televisivo para ser un espacio televisivo. Era mejor Verano Azul o el Un dos tres. Eso sí que era ficción posada sobre la realidad.


ELECCIONES NOVIEMBRE 2019
[3 de noviembre] Empieza a parecerse demasiado a la eternidad el presente, con tanto pasado y tanto futuro en su evanescente presencia de rueda sin magia. Sólo una cosa: Vox. Lo de Vox. El crecimiento de Vox es responsabilidad de toda la sociedad civil en tanto que expresión del odio disfrazado de miedo, del miedo disfrazado de odio, de una parte de los ciudadanos españoles, aquella anclada en la estulticia banal de la memez asustadiza e inculta. Profundamente inculta, en el peor sentido de la palabra 'inculta'. Aunque sólo sea por eso, vota. A menos que seas un idiota. Porque, entonces, mejor es que sigas con tus cosas de idiota. Pero como no eres un idiota...

¿Tú también te has dado cuenta de que, con la tontería, el PP ha conseguido que los votantes a los que les daba vergüenza votarles ya no les importe acercarles otra vez al poder, con el riesgo que ello conlleva para el dinero de todos? Por todo lo que les une.

Deberíamos poder elegir para gobernarnos entre las almas nobles e instruidas que comentan los debates electorales en las redes. Aunque, por otra parte, bien pareciera que esos comentarios de muchos suenan como si las gacelas se pusieran a escuchar canciones de leopardos.

La calle no es democracia. Las urnas sí lo son.

Se ha infravalorado, se ha ridicualizado tanto a todas las posturas políticas cabales desde hace tanto tiempo, se ha vilipendiado tanto a todos los dirigentes políticos desde todos los sitios desde donde les gusta disparar argumentos a los megadignos por un lado y a los acomodaticios por otro, tanto que ahora cualquier idiota, subido a una tribuna para insuflarles odio a los miedosos y miedo a los traumatizados envalentonados, es capaz de arrear con una recua de votantes enorme que nos traerá por la calle de la amargura como no vayamos TODOS a votar. [Podemos y Ciudadanos vinieron a agitar el árbol del bipartidismo en medio del vendaval del soberanismo suicida catalán... y ¿qué es lo que ha caído del árbol? La xenofobia machista franquistoide y liberalliberalliberal de Vox.]

Los principales culpables del ascenso de Vox son sus votantes. Parece una perogrullada, pero conviene no perderla de vista. No obstante, que más de 3 millones y medio de ciudadanos voten una opción ultramontana, hipócrita y repleta del odio más idiota es una malísima noticia para una sociedad civil incapaz de dotarse de un sistema educativo que consiga que semejantes barbaridades no tengan tantos adeptos. Las demás causas no pueden olvidar algo esencial. Que se pueda conseguir que los más idiotas sigan determinadas opciones políticas no les exime a esos idiotas de sus responsabilidades ciudadanas. Mantener las idioteces que mantiene esta gente no es sólo responsabilidad de los demás. De hecho, es más bien suya: ahora, ¿cómo se crea una sociedad civil compuesta por tantos memos? Ese es el problema.

[11 de noviembre] Dicho lo dicho, las elecciones las ha vuelto a ganar el PSOE. No ha ganado Vox.

En un país (de países) donde nos pasamos (se pasan, os pasáis) la vida pidiendo a la gente que dimita, hoy tenemos un héroe donde ayer teníamos a un perdedor. Un héroe que además no sólo dimite sino que abandona la vida política: un dios a los ojos de tantos españoles que se pasan sus vidas pidiendo retiradas, dimisiones, ostracismos. Albert Rivera, ¡te habrás quedado a gusto!

A juzgar por las opiniones que leo aquí sobre el preacuerdo de ayer, hay muchos futuros votantes de Vox y no veo a nadie de los que exigían ese pacto alegrarse ahora. Está claro que el algoritmo de este sitio es de derechas. Y mucho más de lo que pensaba.

La megadignidad, repleta de un convencimiento moral inasequible al desaliento, hace estragos. Es un problema del que carece la gente de derechas, que sólo se debate entre más mercado o más mano dura.

[12 de noviembre] UN HITO HISTÓRICO
Por primera vez en la historia de España, al margen de la problemática realidad de la Guerra Civil, se podría dar un Gobierno de coalición entre la socialdemocracia y otras fuerzas progresistas "más valientes" y ajenas a la experiencia gubernamental del PSOE. Pablo Iglesias ha usado esa expresión: se ha llegado a un acuerdo entre la experiencia del PSOE y la valentía de Unidas PodemosUn gobierno, el acordado, el propuesto, en el que no cabrá el odio y el enfrentamiento entre españoles, en palabras de Pedro Sánchez a la hora de explicar este pacto de legislatura para los próximos cuatro años, abierto a otras fuerzas parlamentarias.


DIÁLOGOS, LOS DE PLATÓN
Dialogar con alguien como Torra, con los que le aúpan, con los que le consienten, con aquellos que defienden sus actitudes, se me antoja imposible. Salvo que sea sobre setas o sobre la insoportable levedad de Genesis (el prestigioso grupo). Dialogar sobre política, sobre gestión pública, sobre futuro social con esta gente paréceme a mí que es harto imbécil. Salvo que no te quede más remedio porque este país de países va camino de un abismo paralizante y siniestro, rodeado por los catalanoides soberanistas de un lado y los inventores de patrañas españoloides por otro.


[19 de noviembre] Prevaricación, malversación, inhabilitación, prisión. Algunos tienen con la sentencia de hoy [LA DE LOS ERE’s] ya para toda su vida poder decir que ¿yellosqué?/todossoniguales/PPPSOE y esas cosas que permiten que, mientras tanto, vayan siendo reducidos a escombros los beneficios sociales del Estado de bienestar y la paz civil territorial.






¿EXISTE la superioridad moral de la derecha?]

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