22 AÑOS DESPUÉS DE La buena vida, con los mismos personajes, el gran escritor y buen cineasta David Trueba estrenó en 2018 CASI 40, una comedia amable, sencilla, excesivamente bien acogida por la crítica con una duración casi perfecta (no llega a noventa minutos), en la que volvemos a contemplar el arte interpretativo de Lucía Jiménez y Fernando Ramallo.
Una película lastrada por las muchas tonadas de Jiménez, que, sin desmerecer, no merecen ocupar tanto metraje en una película que se quiere parsimoniosa, reflexiva y simpática pero que acaba por resultar superficialmente tediosa sin llegar a lo abominable.
Y el caso es que CASI 40 está casi a punto de ser decididamente hermosa e implacable con las ganas de disfrutar. Casi.
Prefiero la más reciente novela de David, su magnífica Tierra de Campos. (¡Lo que me gustó su adaptación de Soldados de Salamina¡)
[Puedes leer aquí lo que me pareció TIERRA DE CAMPOS]

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