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Reflexiones irreflexivas (octubre de 2018)


Uno de mis álbumes de fotos en Facebook se llama Reflexiones irreflexivas, estas son algunas de las más recientes. No, no son gran cosa.


Nunca hay riqueza que repartir cuando no se quiere repartir la riqueza. A los amigos de los tiburones se les ve la aleta.

No saber protocolo institucional de carácter regio, regalar dinero inexistente a quien no lo merece... Pedro Sánchez, ¿qué va a ser lo próximo? ¿Ganar unas elecciones para que se callen los voxeros?

Viendo, escuchando más bien, lo que los portavoces, y las portavozas, de los principales partidos políticos españoles hacen, DICEN, en la sede de la soberanía nacional, dan ganas de dejarse de las monsergas aprendidas de gentes de absoluta buena fe y magnífica educación, y comenzar a considerar la posibilidad de que la democracia, tal y como la concebimos, la conocemos, no sea la panacea de lo cabal, de lo correcto, de lo necesario, a la hora de determinar los usos y las costumbres políticas. No sé si me explico, ¿verdad Hayquédolores Montserrat?

Da qué pensar esto de la filosofía, sin duda (metódica o mítica); es un sin Dios, desde siempre, pero creo yo que con ella pasa como con la poesía, que dejarles a los filósofos la filosofía es reducirla a un meme enorme y pedante, eso sí, muy digno y memorable, un meme sin las memeces que los demás mortales somos capaces de hacer cuando meditamos sobre aquello que nadie nos ha explicado porque ya lo sabíamos; dicho esto, los filósofos deberían escribir, sí, la Historia del pensamiento, esa maravilla sin la cual tú no podrías leer y entender esto ni yo escribirlo.

Las semanas vienen y van pero a mí me encuentran en el mismo sitio.

copiar inteligentemente leson uan: Nunca hagas SIN MÁS controlcé controluve, retoca siempre lo que copies, como si fuera tuyo: (RE)escríbelo con tu gracejo habitual. Seguimos mañana, Pedro [, y la próxima vez APRENDE CON QUIÉN TE JUEGAS LOS CUARTos, ESta gente YA fue capaz DE DAR un golpe de Estado, HURGAR en tus mierdas es una mendundez al ladO DE LO QUE son capaCES.]

No saber que se es IMBÉCIL es mucho peor que serlo. De hecho eso es lo verdaderamente malo: ignorarse.

Yo nunca he dicho palabras denigratorias para referirme a minorías maltratadas ni he declarado mi IRPF con triquiñuelas ni he dicho ninguna mentira ni he dejado de decir quién dijo aquello que hago pasar por mío. Soy tan bueno que no puedo ser ministro a menos que lleguen los Megadignos Campeones del Bien Futuro. Entonces, sí. La vida me ha hecho así. Casi ferpecto.

Para quienes tenemos hijos, la mejor resistencia contra la ultraderecha, neofascista o no, es educarlos bien, preocupándonos porque aprendan la diferencia entre el pasado tal y como fue y el futuro que queremos.

¿Qué hacemos mal para que algunos alumnos puedan escribir que "el Homo erectus vivía en las tabernas"? ¿Qué hacemos mal los editores de libros de texto, los padres de los alumnos, los responsables de la gestión pública de la educación...? Porque parece que los profesores no tienen culpa alguna. Antes bien, les gusta exhibir esa simpleza idiota sin responsables como si fuera algo de lo que uno se pudiera reír, solamente.

Hay que ser ordenado. O no serlo y confiar en la suerte.

Ocho años, diez años... Con el sistema educativo galáctico ultrafederal que nos gastamos en España es perfectamente plausible que un niño de ocho años sepa más cosas que otro de diez con sólo CRIARSE en una comunidad autónoma que adelante la adquisición de DETERMINADOS contenidos dos años. Pero, claro, pensar, a quienes nos ofendemos en cuanto que alguien nos mienta la madre o la patria, NOS es muy difícil. Por eso ser de derechas no lo son sólo las personas de derechas. No sé si me explico.

Enseñar a hacerse preguntas es el objetivo de la educación. Pero enseñar a hacerse LAS preguntas es el fin de la FILOSOFÍA. Sin ese matiz, la filosofía no sirve, específicamente, para nada.

Va a haber que estar en disposición de seguir siendo realidad, todavía, no vaya a ser que la memoria nos siga jugando sus habituales malas pasadas.

Yo escribo Mouriño en lugar de Mourinho. Se me va a permitir. Y si no me da igual. ¿Y a qué viene esto? Estuve a punto de dejar de ser seguidor del Madriz hace unos años. Como lo lees. Algo que dicen algunos que es improbable, dejar de ser de tu equipo detodalavida, estuvo a punto de suceder. De sucederme. ¿El culpable? Mouriño. Mouriño y su incómoda presencia malencarada y malrrollista. Mouriño y su mala educación. Mouriño y su daño permanente a lo único que le queda a una afición, que es la dignidad de la aristocracia madridista indiscutible y solo mofada por los perdedores lloricas. (No sé si me explico.) Uno no es del Madriz para tener un entrenador como Mouriño, que representa, y lo que es peor, es, lo peor del fútbol. Manque gane (y, ENCIMA, no siempre). Si lo que el Madriz quiere es manodura, la mejor manodura es la elegancia permanente, la discreción, el temperamento victorioso de las personas nobles, la actitud humana de los deportistas admirables, el respeto incandescente de quienes saben que para jugar bien al fútbol sólo basta jugar bien al fútbol. Creo yo.  Dicho esto, cómo será la cosa que si viene Mouriño al Madriz… me hago del Atleti. Prefiero a Simeone (un auténtico mandril como futbolista, aunque asemeje ser un caballero antes y después de los partidos como entrenador). Sería un caso atípico, eso sí. Un atlético no antimadridista. Me convertiría en una pieza de museo.



Me entero esta tarde, hace un instante, de la muerte de Carmen Alborch y mi memoria se hace fuerte y sólo me concede un recuerdo fascinante, la sonrisa, su sonrisa, mi sonrisa, esa vitalidad noble suya que siempre desprendía para mí ramos de alegría. Adiós, gracias por muchas cosas. Descansa en paz.


"Hay días en los que sus señorías cumplen tan bien con su papel de representación que nos retratan en todo nuestro esplendor y miseria", escribe la periodista Luz Sánchez-Mellado, refiriéndose al nuevo rifirafe dialéctico nauseabundo que se perpetró ayer en la sede de la soberanía popular-nacional. Y tiene razón: tenemos lo que nos merecemos. Porque esa gente sale de entre nosotros, en algunos casos hasta de entre lo mejor de nosotros. No sé si me explico.


Os leo a tirios y a troyanos reíros de Sánchez y caigo en la cuenta de que sois tiriosytroyanos, unísonos, vais en el mismo carro antiguo, iliadesco, de la manita, incapaces de haber reflexionado una sola vez sobre las sandeces, que las tuvo, de su antecesor, pepero, y caigo en la cuenta de que quienes le bailan el agua ahora a vuestro archienemigo psoeico se pasaron el lustro anterior mofándose del barbado y gafoso líder de la única y auténtica, sin (demasiados) jonsismos, derechona. Y en esas estamos. Nosotrossomosnosotros. Y ahí nos las den todas.


Los que exigen y obtienen que se eliminen personajes de series de dibujos animados deberían sufrir en sus vidas cotidianas sociales el auténtico rechazo que merecen por ser los talibancitos que son.


Decidme si no son cansinos los que nos dicen de qué tenemos que hablar en nuestras conversaciones de Facebook, en nuestros artículos de prensa, esos mendas que se empeñan en señalarnos con su dedo que sirve para señalar satélites y dejarnos marcados por su engreída manera de ver el mundo de todos, esa mirada suya que es universalmente suya de ellos. Que si a qué viene hablar de esto cuando lo importante es aquello, que si por qué no nos quejamos de tal cosa en vez de tal otra... Pues yo les digo a estos embebidos mentecatos de apariencia sabia que no son más que unos dictadores del ocio. Eso sois, dictadores del ocio.


Yo en esto de Jalogüin soy de los que opinan que con tal de que la gente esté contenta sin trastornar a los demás, fabuloso. Que te gusta beber agua con la mano, bébela, que prefieres desayunar churros con patatas fritas, cómetelos a gustito, que eres más de ver la tele mientras lees, mira la tele mientras lees, que eres de los que te acomodas resoluto a una tradición que tiene en su haber la friolera de treinta minutos, siéntete eterno...

Una definición magnífica del franquismo, de Franco por mejor decir, es la que usa el periodista español Diego Torres para definir, resumiendo lo que del italiano opinan muchos de sus ex jugadores españoles, al inminente entrenador del Real Madrid"el jefe arbitrario e impredecible de un cuartel". Antonio Conte, te tengo en contra. Simeone... cada vez más cerca.


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