Señala el profesor Guillermo Carrascón que “en su profunda incomprensión del nuevo sistema teatral, que para 1613 estaba ya bastante establecido, Cervantes tampoco se había dado cuenta de que la práctica posteriormente llamada refundición era una de las formas de la intertextualidad en que se asentaban los cimientos de la comedia nueva”.
Es extraño, pues era técnica poética cotidiana –las traductio, amplificatio, imitatio, aemulatio e inventio–, que no sólo viene del renacimiento sino que perdurará con excelente salud hasta que, entrado el siglo XVIII, cambie la consideración filosófica de la poesía y de ciencia –la ciencia– pase a ser considerada creación. Bueno, hasta bien entrado el siglo XVIII, el XIX, el XX y seguro que el XXI: pensemos cómo la técnica ha sobrevivido en el teatro con las adaptaciones y versiones firmadas también por el manipulador y no digamos nada del picadillo que el cine ha hecho de las obras originales, clásicas y modernas, que no distingue.
[este texto pertenece al artículo 'Los amantes de Teruel: leyenda e historia', de Ignacio Fontes de Garnica, publicado en Anatomía de la Historia, que puedes leer completo EN ESTE ENLACE.]
Es extraño, pues era técnica poética cotidiana –las traductio, amplificatio, imitatio, aemulatio e inventio–, que no sólo viene del renacimiento sino que perdurará con excelente salud hasta que, entrado el siglo XVIII, cambie la consideración filosófica de la poesía y de ciencia –la ciencia– pase a ser considerada creación. Bueno, hasta bien entrado el siglo XVIII, el XIX, el XX y seguro que el XXI: pensemos cómo la técnica ha sobrevivido en el teatro con las adaptaciones y versiones firmadas también por el manipulador y no digamos nada del picadillo que el cine ha hecho de las obras originales, clásicas y modernas, que no distingue.
Veamos lo que da de sí con un ejemplo: la comedia de Lope de Vega Castelvines y Monteses (datada entre 1606 y 1612) se basa en una novela italiana de la recopilación Historias trágicas exemplares sacadas de las obras del Bandello Veronés (impresas en Salamanca, 1589), de Matteo Bandello (Castelnuovo Scrivia, Italia, 1480-Agen, Francia, 1562), la misma que utiliza William Shakespeare para su Romeo y Julieta (ca. 1595), aunque en Lope el amor no es trágico sino constructivo y conduce a los amantes a unas relaciones felices en las que ellos y sus antagónicas familias comen perdices…, si es que el escritor italiano del XVI no lo tomó de la leyenda turolense del siglo XIII de los amantes de Teruel.
[este texto pertenece al artículo 'Los amantes de Teruel: leyenda e historia', de Ignacio Fontes de Garnica, publicado en Anatomía de la Historia, que puedes leer completo EN ESTE ENLACE.]

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