El autor del llamado Informe Foronda (Los
contextos históricos del terrorismo en el País Vasco y la consideración social
de sus víctimas, 1968-2010), elaborado por el Instituto de Historia Social
Valentín de Foronda, de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko
Unibertsitatea, a instancias de la Dirección de Promoción de la Cultura del
Gobierno Vasco), el historiador español Raúl
López Romo, afirma, justificando la ineludible utilidad de dicho Informe, que “la comprensión a la que se
refiere el historiador francés, uno de los fundadores de la escuela de Annales, Lucien Febvre [cuando escribe aquello de que “el historiador no es
un juez. Ni siquiera un juez de instrucción. La Historia no es juzgar; es
comprender y hacer comprender”], no tiene que ver con la justificación de las
conductas de nuestro objeto de estudio, sino con el análisis de las causas y
los entornos que explican por qué se actuó de una forma u otra”. Sólo por
informes así, por textos históricos así, por cierto, ya sirve para algo la
Historia.
Este texto pertenece a mi artículo ‘El juego del puzle que acaba
por ser la Historia: el juez y el historiador’, publicado el 7 de octubre
de 2018 en Periodistas en Español, que puedes leer AQUÍ
completo.

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