Ir al contenido principal

Viajar sin futuro

Vas a necesitar viajar. No lo sabes. Yo sí, y te lo digo ahora. Lo vas a necesitar. Hacer un viaje a algún sitio inventado. O real. No es necesario que sea un mundo. Basta con que le dé para ser un lugar. Un simple lugar

No precisa ser tan imponente como el Ordesa del norte de España, y mucho menos aún tan majestuoso como el Ordesa de Vilas, ese gigantesco universo de patrias a las que les basta con ser una vida. Nada más. Un lugar como tu barrio cuando se acababan los veranos, o como Suances cuando los veranos se consentían nacer y morir a los pies de sus playas y sus praos.

Necesitarás llevar a cabo ese viaje para que regreses de una vez. No sé si me explico. Sin llegar allí, no serás capaz de verte completo, de sacar de los bolsillos los cadáveres de insectos que envuelven tus dimes y diretes como si no fueran tan atávicos. Sin llegar a ese lugar no lugar exclusivo, únicamente quedará de ti el futuro, nada de presente, nada de pretéritos lunáticos. Nada de ti. Nada de nada.

Pronto entenderás que sólo con el futuro no se puede ir a ninguna parte.

Comentarios

Grandes éxitos de Insurrección

You Can't Always Get What You Want, de The Rolling Stones; LA CANCIÓN DEL MES

Romería, ese extraordinario baile sobre la tumba paterna de Carla Simón

Mucha fe en Poquita fe (2)