Pregunté en mi perfil en Facebook PARA QUÉ LEEMOS. Muchos de mis amigos allí tenían, tienen, razones de peso o razones como nubes para entrar al trapo y responder. Esto es lo que he sacado en claro, esto es lo que sé ahora, a base de emoción, sobre el inmenso placer que puede ser en ocasiones la lectura. Vaya por delante que yo leo porque tengo que hacerlo: desde que leí la primera palabra que leí, que fue la palabra ‘Bimbo’, sé que necesito leer [como necesito su amor, el de ELLA]. No soy el único, hay quien necesita hacerlo (y lo hace todos los días, nos dice). Leo para leer , de la misma forma que camino para caminar, nos dejó dicho alguien. Leer sería tan necesario como caminar, algo útil, muy útil, pero no imprescindible. ¿Y si tuviera razón quien dijo eso de ‘ porque somos humanos y lo necesitamos ; porque es una característica del ser humano que le define’? Para sobrevivir. Para vivir. Para vivir. Eso dijeron tres personas distintas . Vivir no es lo mi...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.