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Cosas que leo en los libros que leo (XL)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.


La serie Downton Abbey

“Estaban fascinados en particular por Downton Abbey, la costosa telenovela de la ITV que seguía la cambiante suerte de la familia Crawley en la Inglaterra poseduardiana. Faustina y Jules no se perdían un episodio y una vez por semana se quedaban embelesados ante la cuidadísima producción y su discreto, insistente y siempre reconfortante mensaje. Por lo que se veía, el núcleo de ese mensaje era la idea de la absoluta necesidad de la existencia de los señores y de los sirvientes como clases sociales. Se daba por hecho que la clase dirigente en particular debía comportarse siempre con decencia y generosidad, y que pese a que la jerarquía que separaba una clase de la otra era absoluta, el compañerismo y las relaciones respetuosas y amigables entre ambas no eran inusuales. Todos los sábados por la noche, Faustina y Jules se acostaban después de recibir el mensaje que les recordaba que ese era el orden natural y sin duda inevitable de las cosas, tanto en el Londres de 2015 como en los agitados años de entreguerras”.

Jonathan Coe: El número 11 (novela), 2015

 

La vejez

“La vejez es un truco que funciona, engaña: al ver a un viejo o una vieja, alguien piensa que todo estuvo en lo perdido. Que había algo —entusiasmo, belleza, dignidad— que se fue con el tiempo. Basta mirar a los jóvenes para desmentir esta idea. La indulgencia de pensar que había algo y se fue. La nostalgia es optimismo retroactivo. La juventud es brutal, directa: esto es lo que hay. Quizá hubo tiempos en que postulaba su futuro, pero ya no. Se entiende que todo paso del tiempo es despilfarro”.

Martín Caparrós: Bue (novela), 2025

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