La primera plaza de toros (circular, pero también efímera) construida exclusivamente para festejos en España (antes de que existieran las de obra y mampostería) fue la del Soto de Luzón (también conocida como Soto Luzón, sin el de, o como de Casa-Puerta por estar construida en la llamada Posesión de Casa-Puerta, contigua a dicho soto), erigida en un paraje que hoy en día coincide con la intersección de la calle de Embajadores y la avenida del Planetario, en el barrio de Legazpi, enclavado en lo que aún se llamaba dehesa de Arganzuela, cerca del entonces existente canal de Manzanares, paralelo inmediatamente al río homónimo.
Afinemos. La extensión de la finca
original de Casa-Puerta se encuentra hoy completamente urbanizada y queda
delimitada de forma aproximada por las siguientes vías del distrito de
Arganzuela: calle de Embajadores (extremo oeste), calles de la Antracita y del
Bronce (zona norte y este) y avenida del Planetario (límite sur).
La plaza de toros era una gran estructura circular de madera, la primera, ya digo, planificada como un coso moderno, ideada por el arquitecto Pedro de Ribera (fue una de sus últimas obras), con un diámetro de su ruedo de 50 metros y capaz de albergar a cerca de 11.000 personas. En ella parece ser que únicamente se dieron tres corridas, pese a permanecer la construcción en pie unos doce años.
A
su uso se debe también el primer
cartel taurino impreso de la historia, que data de septiembre
de 1737, para anunciar
dos corridas de toros benéficas que tuvieron lugar los días 19 y 30 de septiembre en ella. Se
trataba de un documento puramente tipográfico, sin ilustraciones ni imágenes,
muy como los que estaban al uso por aquel entonces: con letras que combinaban
diferentes tamaños para resaltar los datos clave. El texto comenzaba con la
inscripción oficial: "Reales Hospitales. Haviendo de celebrarse dos
corridas de toros en la plaza, que se halla armada en la dehesa de esta Villa,
inmediata al Soto Luzon...". El documento detallaba explícitamente que
todo el dinero recaudado en las taquillas se destinaría al "alivio de
los pobres enfermos de los Reales Hospitales" de la ciudad. El cartel
sustituyó por primera vez al tradicional pregón callejero oral y especificaba
las fechas, el precio de los asientos, las normas de acceso al recinto de
madera y los ganaderos que aportaban las reses (Robles y Serranía de Ávila,
respectivamente).
La Posesión de Casa-Puerta era propiedad de Carlos Ambrosio Gaetano Spínola de la Cerda, V duque de Sesto y gentilhombre de cámara del rey Felipe V, quien lo nombró embajador extraordinario en Portugal.
Aquella
plaza de toros construida en madera en aquellos años del siglo XVIII, de estructura
circular, fue encargada por la Archicofradía Sacramental de San Pedro, San
Andrés, San Isidro y de la Purísima Concepción a Pedro de Ribera, maestro mayor
de obras y fuentes de la Villa de Madrid. La archicofradía había acordado la
cesión temporal del terreno con el duque de Sesto para construir en él la
plaza. Pero antes… solicitó y obtuvo el privilegio real para organizar festejos
taurinos con fines benéficos, si bien aquellas dos corridas del cartel mencionado
se llevaron a cabo en favor del Hospital General y de la Pasión (antecedente
del Hospital General de Madrid, hoy Museo Nacional Centro de Arte Reina
Sofía).



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