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Cosas que leo en los libros que leo (XXXVIII)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.


Internet y las gilipolleces

“Es un gran problema, porque allá donde la cultura oral escogía qué recordar y transmitir y qué no (era muy selectiva y, por tanto, lo peor, lo que se consideraba, con razón o sin ella, indigno de memoria o inútil, quedaba relegado al olvido), hoy con internet no se borra nada. Cualquier cosa, si aparece en la red, queda para siempre. Y como se dicen más gilipolleces que versos dignos de la Divina Comedia, la producción de tonterías, insultos, vulgaridades y riñas en línea se retroalimenta a un ritmo exponencial loco y toda esa basura se eterniza. En medio de ese estruendo ensordecedor, cada vez cuesta más hallar un rastro de genialidad”.

Pino Aprile: Nuevo elogio del imbécil, 2025

 

Buenos Aires

“Para sus habitantes, la Ciudad es un efecto de edición. Todo habitante edita todo el tiempo: una ciudad es un conglomerado de tanto que no se puede verla, leerla como quien lee un texto terminado. Hay que determinarlo: ponerle sus límites, acotarlo. Cada cual no lee sino unos pocos renglones de esa enciclopedia. Una ciudad es un despilfarro de signos, un sinfín de signos sin un fin visible […]

Cada ciudad imagina que llega a algo llegado algún momento, un momento que define como su momento —y que, entonces, reproduce cuando trata de mostrarse «auténtica»: de esas épocas serán sus imágenes más recurrentes, los modelos arquitectónicos que trata de imitar, los clichés habituales. Para Roma, ese momento sería el fin del siglo i, cuando era la capital del gran imperio; para Estambul, el fin del siglo xv, cuando era la capital del islamismo; para París sería el fin de siglo xix, cuando era la capital de la cultura; para Nueva York, el fin del siglo xx, cuando era la capital del universo —y así de seguido. Para la Ciudad ese momento nunca llegó del todo pero quizá fuera, si fue, aquellos años 1920 o 30, cuando impuso su canción al mundo”.

Martín Caparrós: Bue (novela), 2025

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