Creo saber los motivos por los que escribo, hay un estremecimiento, todo arranca de una emoción, alguna neurona se imanta, recibe un temblor sinuoso, casi imperceptible, no siempre punzante, después sufro un estallido, recio pero con su sosiego, en alguna parte de mi corazón, ¿o es en el cerebro? Todo mi cuerpo es solvencia, como si un ángel lo cuidara y el resplandor me tienta, me obliga a peinar palabras, a recolectarlas en silencio, sin casi escucharlas, como un susurro helado. Creo saber los motivos, insisto. Yo, al menos yo, escribo para impresionarte, a veces hago cosas sólo para eso, otras para conmoverte. [arte de Pedro Luis Raota]
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.