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En España la vida va en serio (aunque no lo parezca)


¿Estaría de verdad dormido Juanito cuando el coche en el que viajaba chocó con el de Cecilia y Nino Bravo aquella noche española antes y después de morir Franco estrangulado por Juanín el maquipartisanoguerrillerobandolero que bailó una vez en una romería con mi tía Gelines?

 

[…]

 

Todo son preguntas. Preguntas españolas.

Es fácil pensar en Paco Rabal toreando con Paquirripadre delante de las miradas ensimismadas de Carmen Valero, extenuada pero no tanto después de haber llegado corriendo y de qué manera a la plaza, y Maruja Mallo, tan peripuesta ella aquel día en que había pintado la muerte de una reina muerta.

Fácil.

¿Seguirá bailando Laurita Valenzuela con Carrero Blanco cada una de las canciones que Rocío Durcal compuso para Rocío Jurado y que Rocío Jurado no tuvo tiempo de cantar porque estaba todavía durmiendo después de haber estado escuchando a Delibes, Miguel Delibes, contándola cómo salvó a un chaval de morir ahogado en la playa de Suances?

¿O por el contrario Urtain y Paulino Uzcudun serán los que bailen beodos sobre las tablas donde Lola Flores acaba de boxear con una luna afilada por García Lorca como si José Antonio (Primo de Rivera) le hubiera vendido bien un chalé a Felipe González para acabar de una vez por todas con el franquismosinFranco y con la polka?

Todo son preguntas. Preguntas españolas.

Fácil. Fácil hacerlas.

 

[…]

 

¿Cunqueiro pintó a la mujer morena que Bahamontes escondía en una cueva de Albacete en aquellas noches en que la Guerra Civil se le aparecía a cada español y a cada española en las ocasiones en las que la duquesa de Alba que salía tanto en la tele veía por televisión a Maruja Limón hipnotizando a Manolo Escobar?

No hay más preguntas, Sus Señorías.

María Moliner buscó en una ocasión, en un diccionario que no era el suyo, la palabra español y resultó que además de ser un idioma era un gentilicio. Qué gentileza la de los diccionarios.

Me contaron hace unos meses que cuando Picasso le estaba haciendo un retrato a Miró primero dibujó un seis… Y luego un cuatro. Cuánto pintamonas se esconde en cada museo.

 

[…]

 

Si Telesforo Monzón hubiera sabido hablar en catalán habría sido un buen nacionalista catalán. Eso era, al menos, lo que sostenía Lluís Companys cuando le observaba desde el cielo antes de que el vasco llegara al cielo. Nota: el cielo está muy sobrevalorado; va cualquiera. Es un espóiler de esos.

Por no hablar de lo de Manuel Azaña, cuando Telmo Zarra, por entonces comunista, le preguntaba aquello de ¿Y si hacemos del Madrid el equipo del régimen, Su Excelencia?, tal y como se cuenta en un cuento que escribió el hijo de Adelaida y Ricardo.

Adelaida y Ricardo habían nacido en el norte de España ella y en un pueblo de Madrid él, Julia Álvarez Resano, Francisca Bohigas, Clara Campoamor, Veneranda García Manzano, Dolores Ibárruri, Victoria Kent, María Lejárraga, Margarita Nelken y Matilde de la Torre fueron las únicas mujeres elegidas diputadas durante la Segunda República española, en aquellos años, en aquellos años en los que Adelaida y Ricardo nacían en Suances y Villaverde Bajo sin poder imaginarse que en el siglo XXI su hijo mayor iba a escribir todas estas tonterías sin importancia sobre los últimos cien años de este país de países en el que ahora los jóvenes, muchos jóvenes, demasiados jóvenes, se dan cuenta de que la vida va en serio y deciden que la vida sea a partir de ellos mucho peor de lo que era cuando las herederas de Julia Álvarez Resano, Francisca Bohigas, Clara Campoamor, Veneranda García Manzano, Dolores Ibárruri, Victoria Kent, María Lejárraga, Margarita Nelken y Matilde de la Torre habían empezado a hacerla algo mejor de lo que estaba siendo.

¿Qué va a ser de ti, España, lejos de casa, qué va a ser de ti?

[Foto de Martín Santos Yubero durante la Guerra Civil]

Este texto pertenece a mi artículo ‘¿Qué va a ser de ti, España?’, publicado el 31 de marzo de 2026 en Moon Magazine, que puedes leer completo EN ESTE ENLACE

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