Ir al contenido principal

La serie Cómo llegar al cielo desde Belfast destaca por su tono cómico


La serie irlandesa de televisión Cómo llegar al cielo desde Belfast (su título original es How to get to Heaven from Belfast), estrenada en 2026 y de una duración de más de siete horas repartidas en sus ocho episodios, está cerca de ser una gran serie, una serie de mérito, pero se queda en una buena serie que quizás se haga demasiado larga debido a que siendo como es un thriller cómico, una comedia de intriga, su parte de suspense no le llega la altura del betún a su parte divertida, de mucha risa cuando toca, y deja que sea una comedia negra excelente como comedia negra pero defectuosa como enrevesada historia policiaca.

¿Recomendaría yo verla? Pues no sabría qué decir.

Yo la vi con muchas ganas porque es una creación de Lisa McGee, principal responsable de la fabulosa serie de comedia Derry girls, que aquí es una de sus guionistas, la principal, junto a Tobias Beer, Ava Pickett y Bronagh Taggart. Los capítulos fueron dirigidos con buen pulso narrativo por George Kane, Michael Lennox y Rachna Suri.

El reparto de Cómo llegar al cielo desde Belfast es excelente, de una altura cómica divertidísima, pero además muy completo en todos los aspectos, empezando por sus tres protagonistas, Roisin Gallagher, Sinéad Keenan y Caoilfhionn Dunne. También Bronagh Gallagher, Darragh Hand o Saoirse-Monica Jackson (una de las Derry girls¸ precisamente).

La espléndida fotografía de este exuberante canto a la amistad, dirigida por Nathalie Pitters, Ashley Barron y Dan Stafford Clark, es asimismo reseñable.

Personalmente, creo que Laura Fernández exageraba cuando escribía para El País que estamos ante “una pequeña obra maestra” que cumple como “un festín para los amantes de la comedia, aquí transformada en una historia de oscurísimos secretos”.  

Parece, eso sí, que habrá segunda temporada. La serie desde luego se cierra con esas intenciones.

Comentarios

Grandes éxitos de Insurrección

Esa novela de la que habla todo el mundo: La península de las casas vacías

Échame a mí la culpa, (no sólo) de Albert Hammond; LA CANCIÓN DEL MES

Los cines de mi barrio (que ya no existen)