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La vitalidad del arte sobre la muerte: la serie Dying for sex

La estadounidense Molly Kochan fue diagnosticada en 2015 por segunda vez con cáncer de mama, en esa ocasión ya en estadio IV, es decir, terminal. Una de las primeras cosas que hizo fue comenzar a publicar un blog, Everything leads to this (algo así como ‘Todo conduce a esto’). Dedicó sus últimos meses de vida a su propio podcast, Dying for sex (‘Muriendo por sexo’), junto con su amiga Nikki Boyer (después del diagnóstico, dejó su matrimonio y comenzó un viaje de exploración sexual), y a escribir sus memorias, Screen cancer: becoming whole. Falleció el 8 de marzo de 2019. Seis años después se estrenó la serie de televisión Dying for sex, basada en aquel podcast.


Comienzo por decir que la serie Dying for sex (creada por Kim Rosenstock y Elizabeth Meriwether) es extraordinaria, una obra maravillosa, difícil, divertida, dura, cruda y asombrosamente vital. Sus ocho capítulos, de una media hora de duración cada uno, fueron dirigidos por Shannon Murphy (seis de ellos) y por Chris Teague (responsable de la fotografía de la serie, también, junto a Brian Lannin y Danny Vecchione), y los escribieron (adaptando como ya se dijo el podcast en cuestión) Rosenstock y Meriwether, además de Sheila Callaghan, Keisha Zollar, Madeleine George, Harris Danow, Sasha Stewart y Sabrina Wu.

Toda la calidad indiscutible de la serie daría en ser mucho menos si no fuera por la sublime actuación de su protagonista Michelle Williams, que interpreta a la propia Molly Kochan (y ganadora del Globo de Oro a la Mejor actriz en una miniserie o película para televisión), muy bien secundada por Jenny Slate, que actúa en el papel de Nikki Boyer, ambas acompañadas excelentemente por Sissy Spacek, Rob Delaney, Kelvin Yu y un maravilloso David Rasche.


Esta comedia, este drama, esta comedia dramática, esta dramedia, “se ríe de la muerte (y nos invita a disfrutar del día a día) sin la manipulación emocional de otras series”, tal y como escribiera Jose Madrid en El Confidencial.

Porque Dying for sex es una obra cinematográfica (sí, una serie) sobre la muerte, sobre el trauma, sobre el amor, sobre la familia y el sexo. Una creación artística de primer nivel sobre la vida, que es a lo que se dedica el arte. A sublimar la realidad sin engañarnos con la simple belleza.

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