Rebel diamonds: las estrellas centellean como diamantes rebeldes cortados por el sol cuando tú lees mi mente... Esto es de The Killers.
Y esto es mío:
Una sola palabra de
aire se ciñe en sus labios como un albaricoque de carne,
esbelta en su estela
de nieve circular y amable, en su ser sereno,
es pregunta y es
respuesta, hazaña y piedad,
y yo no puedo dejar
en mi mente otra cosa,
nada permanece, únicamente
sus letras de fuego,
lo que de la vida
sobrevive, mi piel en su piel, mis versos en su vientre.
Esto es de The
Killers: I've got soul but i'm not a soldier... No soy un soldado.
Y esto también, de
su espléndida canción de 2025 Bright lights: ¿Me llevará este
interminable tramo de carretera desértica de regreso a donde pertenezco?
Enciende las luces brillantes, porque no he olvidado de dónde soy.
The Killers eran antes de ser The Killers en 2001 muy fans de los británicos New Order. En el video musical de la canción Crystal de New Order (de aquel año 2001, el primer single de su séptimo álbum, Get ready), sale cantando la canción una banda ficticia llamada así, The Killers (lo pone en la batería): bingo. Si no, seguramente, se habrían llamado The Genius Sex Poets. ¿Qué prefieres?
Como dice el gran
periodista español Fernando Neira de
The Killers (tan denostados por los rumbosos dueños del rock que pululan por la prensa especializada, esto lo
digo yo, capaces de tacharles de mediocres y horteras), el grupo surgido en 2001
en la estadounidense Las Vegas tiene “un gusto por la melodía grandilocuente
que linda con eso que dicen de los placeres culpables, si no fuera porque
ningún estímulo sonoro que nos alegre el cuerpo debería revolvernos en absoluto
la conciencia”. Los dichosos placeres culpables. Y los estribillos melódicos
resultones hechos para cantar a voz en grito: como si no fuera eso para lo que
inventaron/inventamos LA MÚSICA POP. El ámbito donde el talento y el desparpajo
se dan la mano y salen a bailar.
Los fundadores de
The Killers son el vocalista, teclista y bajista (y líder de la banda) Brandon
Flowers y el guitarrista Dave Keuning, y sus miembros más habituales han sido
además el baterista Ronnie Vannucci Jr. y el bajista Mark Stoermer. También han
sido componentes de The Killers Dell Neal, Matt Norcross y Brian Havens. En los
últimos años son coristas habituales del grupo Erica Canales, Amanda Brown y
Danielle Withers.
Y estos son sus álbumes
de estudio:
Hot fuss (de 2004, su primer
álbum, el segundo que escuché de ellos)
Sam's Town (de 2006, cuando yo los conocí)
Day & age (de 2008, el primer álbum grabado en los estudios, Battle Born Studios,
que The Killers tienen desde aquel año en el área de Las Vegas, y donde
grabaron también Imagine Dragons o los propios Brandon Flowers y Mark Stoermer)
Battle born, de 2012, y Wonderful wonderful,
de 2017 (los dos peores, del primero llegó a decir Flowers explícitamente que “no
fue suficientemente bueno”)
Imploding the mirage (de 2020, el brillante renacer)
Pressure machine (de 2021, nuevamente magnífico, producido, como el anterior, por Shawn
Everett y el miembro de los extraordinarios Foxygen Jonathan Rado)
El elepé suyo que
más veces he escuchado es ese portentoso disco en directo titulado Live from the Royal Albert Hall, de
2009.
Que no se me olvide
esto suyo con Bruce Springsteen en directo, en 2025 (el año que vi por segunda
vez en directo al de Freehold), cantando juntos: con motivo del Record Store
Day, The Killers publicaron un vinilo titulado The Killers & Bruce Springsteen encore at the Garden, una
rareza para coleccionistas que incluía tres canciones grabadas en directo
durante el concierto que la banda ofreció en el Madison Square Garden de Nueva
York el 1 de octubre de 2022, concretamente las que interpretaron en el bis de
su concierto junto a Bruce Springsteen y el saxofonista miembro de la E Street
Band Jake Clemons: Badlands, Dustlands y Born to run. Dustlands es
en realidad una recreación de A dustland
fairytale, incluida en el elepé Day
& age, que ya había sido regrabada en 2021 como Dustland junto al propio Springsteen.
Épica fue también aquella vez que en 2019 ellos y el dúo británico Pet Shop Boys tocaron y cantaron juntos dos canciones en el festival británico de Glastonbury, la maravillosa Allways on my mind (en su versión petshopboyca) y el Human de los de Las Vegas. Fue nuevamente en un bis de un concierto del grupo de Brando Flowers.
Brandon Flowers, reza más canciones con tus amigos The Killers. Benditos himnos de estadio. A ver si va a ser verdad eso que escribió en 2024 en El País el crítico musical Carlos Marcos, eso de que “los festivales se montaron para ver a The Killers tocar sus canciones perfectamente estudiadas para provocar un efecto bombástico”.

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