Ir al contenido principal

La razón, el arte, los dioses

Intentamos aprender lo que saben los que saben: cosas útiles, necesarias y 

delicadas, cosas hermosas, solícitas o urgentes, ponemos todo nuestro empeño en 

escuchar a los gigantes y en vislumbrar los artificios del arte o los ensueños de los 

dioses, aunque creamos que nos engañan; queremos conocer las experiencias ¿y 

vivirlas?: los miedos y las angustias, las ansias y las zozobras, damos todo de sí para 

ser nosotros sin los otros, de espaldas a lo desconocido, repletos de sensibilidad, 

ensimismados en el entusiasmo; deseamos dominar nuestras vidas de terrícolas como 

si nos fuera a servir para algo vivirlas, siendo como somos el destino de un luminoso 

polvo estelar que nos aguarda ya en la eternidad.

Comentarios

Grandes éxitos de Insurrección

Esa novela de la que habla todo el mundo: La península de las casas vacías

Échame a mí la culpa, (no sólo) de Albert Hammond; LA CANCIÓN DEL MES

Los cines de mi barrio (que ya no existen)