La serie española de televisión Marbella, estrenada en 2024, dura unos 300 minutos diseminados en seis episodios de un ritmo excelente y ha sido creada por Dani de la Torre, que la dirige también, y Alberto Marini, autor del guion junto a Nacho Carretero (periodista profundamente conocedor de lo que se cuenta, como lo era de lo que veíamos en otra serie excelente, Fariña) y Arturo Lezcano González. Sí, Marini y De la Torre, los principales responsables de La Unidad, aquella extraordinaria serie de tres temporadas.
Este “entretenimiento sólido” (como le leo a Pere Solà
Gimferrer en La Vanguardia) está magníficamente interpretada por un sublime
Hugo Silva, perfectamente acompañado por Ana Isabelle Acevedo, Aurora Moroni,
Khalid El Paisano, la siempre fabulosa Elvira Mínguez y la muy sorprendente
actriz novel Manuela Calle, además de otros intérpretes también excelentes en
sus respectivos papeles.
Se trata de un thriller de mafiosos
narcotraficantes (y sus abogados, claro) que tiene a la ciudad malagueña de Marbella
como completa protagonista y sede lujosa de toda una red de bandas criminales procedentes
de muy distintos lugares.
Dice Andrés Salas en Cinemanía que la serie “retrata
muy bien lo que es el crimen organizado en el sur de nuestro país, sin caer en
el sensacionalismo ni el morbo”. Estoy de acuerdo con que es “adictiva” y “navega
con eficacia entre el exceso, el alarde y la fascinación”, tal y como escribe Mariajo
Arias en kinótico.
¿Será verdad que el narcotráfico es el motor económico
de los países del Primer Mundo? Al fin y al cabo, como dicen los guionistas
(Carretero y Lezcano González), “lo real, al hacerlo ficción, parece
inverosímil y eso ocurre con Marbella”.
Como dice el estribillo de la
canción que canta el propio El Paisano, que tiene el mismo título
que la serie y escuchamos en la cabecera de cada episodio:
Marbella mundo de los narcos
Marbella la coca llega en barcos
Marbella mundo de locura
Los capos en busca captura
Comentarios
Publicar un comentario
Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.