La historia es el mayor misterio al que nos enfrentamos y,
aunque eso no quiere decir que todos los hechos históricos sean falsos, lo
cierto es que la mentira está tan intrínsecamente vinculada a nuestra vida
desde que nacemos (dicen que nos trae la cigüeña) hasta que morimos (nos
prometen una vida no terrenal), que también se ha colado en la historia y en el
relato histórico. Hoy, algunos hechos, descubrimientos, investigaciones y
afirmaciones que teníamos por certeras y veraces, se han revelado como enormes mentiras.
La mentira y los mentirosos de la historia es un libro en el que he abordado
algunas mentiras de la historia, unas conocidas y otras que no se supieron que lo
eran hasta que no se desveló su impostura. Empezando por el nombre de quien lo
firma, Alma Leonor, que
es una mentira, un pseudónimo (mi verdadero nombre es María del Pilar López Almena), así que este libro miente casi desde
la portada (a lo largo de sus páginas hay mentiras coladas a propósito para que
el lector las descubra). Y es que, a veces, nos resulta más fácil vivir y creer
una mentira que afrontar la verdad, como le pasaba a Pinocho, el mentiroso más
popular, que ilustra la portada.
Mentiras, mentirosos y mentirosas. De todo ello trata este
libro, aunque, evidentemente, no es una recopilación exhaustiva, quien diga que
puede hacerla… miente.
Por ejemplo, hay
libros totalmente falsos, como algunos cronicones
de la Historia de España que sitúan el origen del linaje real hispano en el
mismísimo Diluvio Universal como descendientes de los hijos de Noé. Hay
historias falsas de supuestos descubrimientos arqueológicos, como el llamado Gigante de Cardiff con el que se quiso
corroborar una revelación bíblica, o el Hombre
de Piltdown, que pretendía todo lo contrario, reafirmar la teoría de la
evolución con el supuesto hallazgo del “eslabón perdido”. También se desvelan
mentiras en la religión como la del famoso documento llamado la Falsa Donación de Constantino, tenido
por cierto durante siglos y esgrimido como instrumento de poder en manos de los
papas, hasta que en el siglo XV Lorenzo Valla desvela su falsedad.
Hay también mentirosos
compulsivos que engañaron a generaciones enteras. Uno de los más conocidos
hoy es Frank Abagnale Jr., el joven
estafador que protagonizó la película de Steven Spielberg Atrápame si puedes (2002) y al que ya siempre identificaremos con
el rostro de Leonardo DiCaprio. Igualmente hay mentirosas. Pero me gusta
resaltar que hasta en una cuestión como esta
de la mentira, las mujeres también han sufrido una clara discriminación de
género. A lo largo de la historia muchas mujeres tuvieron que disimular o
engañar sobre su verdadero sexo para poder estudiar una carrera, o ejercer la
medicina, o escribir libros, o luchar en una guerra. Y también hubo casos dudosos
como el de Mata-Hari, condenada a muerte por espionaje y que aún hoy no se
tiene la absoluta certeza de que ejerciera como tal o si en realidad solo fue
una mujer enredada en sus propias mentiras.
Pero si hay mentiras que han afectado más a nuestra historia
y a nuestra percepción de los hechos históricos, son las fake-news, o hoax,
mentiras mediáticas que tienen su origen en el siglo XIX, cuando el periodista
Richard Adams Locke, publicó una serie de artículos en el prestigioso periódico
The Sun de Nueva York, afirmando que
la Luna estaba habitada por seres humanoides alados. Su mentira fue conocida
desde entonces como “Great Moon Hoax” y hoy seguimos
padeciendo su herencia. Por ejemplo, el “amarillismo”
de la prensa, conocido desde el siglo XIX como Mainstream por el interesado tratamiento mediático previo a la
guerra hispano-estadounidense por Cuba; luego supimos de manipulaciones
fotográficas, como las muy abundantemente realizadas durante la época estalinista;
y, lejos de acabarse con este tipo de engaños, hoy, alimentado por la velocidad
con la que estas mentiras pueden extenderse a través de las redes sociales e
Internet, un nuevo término viene a sumarse a la definición de mentira, el bullshitting,
una aseveración sin saber a ciencia cierta si es verdad y sin que le importe al
interlocutor que lo sea, una forma de manipulación política que pudo llevar al
inicio de la Guerra de Irak (2003-2011). La mentira política, que hizo hasta
dimitir al presidente norteamericano Richard Nixon, es hoy casi el pan nuestro
de cada día.Mentiras, engaños, corruptelas, manipulaciones, informaciones falsas… de todo ello ha existido un buen puñado en la historia, algunas de las cuales he querido compilar en este pequeño volumen, el nº 9 de la Colección El Círculo del Misterio de la editorial Guante Blanco.

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