Colm Bairéad The quiet girl Catherine Clinch


La excelente The quiet girl se encuentra en el séptimo lugar de las mejores películas estrenadas en 2022. Su título original es An Cailín Ciúin y dura poco más de hora y media. Más que suficiente para contarnos algo cinematográficamente. Fue el debut como director del cineasta irlandés Colm Bairéad, autor asimismo de su guion, que adaptaba la novela corta Foster, escrito en 2010 por su compatriota Claire Keegan.

La jovencísima Catherine Clinch lleva a cabo una interpretación memorable, secundada fabulosamente bien por Carrie Crowley, Andrew Bennett, Michael Patric y Kate Nic Chonaonaigh. La música fue compuesta por Stephen Rennicks y la excelente fotografía corrió a cargo de Kate McCullough (mereciendo el Premio del Cine Europeo a la Mejor fotografía).


Este drama protagonizado por una niña acostumbrada a vivir sin afecto “habita una hermosura presuntamente serena”, como escribiera de él el crítico cinematográfico Javier Ocaña en El País, que vio, al contrario que yo en él, algo “amanerado y gratuito”, de fácil conexión popular pero que a muchos espectadores les puede hacer sentirse distanciados. No fue mi caso, ya digo.

Para mí, como para Oti Rodríguez Marchante (ABC), “lo milagroso es que nunca cae este quebradizo relato en blandura o sensiblería, sino que localiza con naturalidad, sin ordinarieces visuales o textuales, lo emotivo y lo reviste con sutileza de turbación y emoción”.

The quiet girl está impregnada por una “textura preciosa, que no preciosista”, tiene razón Sergi Sánchez. Es “una película extremamente delicada, muy paciente”, que se vale de “las imágenes, las palabras y los silencios justos”, como le leo a Quim Casas en El Periódico.

Susurra emociones contundentes, sin gritarlas: así lo vemos Nando Salvá (Cinemanía) y yo. Es una película conmovedora.

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